La Alegría de Vivir

"La risa es salud. El buen humor es salud. ¿Estas seguro de pensar lo suficiente en este aspecto de tu bienestar?. Si, a causa de las preocupaciones, envejece el corazón, también tu rostro aparecerá pronto lleno de arrugas. La risa libera. El humor relaja. La risa es capaz de liberarte de los falsos problemas. La risa es el mejor cosmético para tu belleza externa y la mejor medicina para tu vida interna. Si riendo, tus músculos trabajan regularmente, tu digestión resultara beneficiada, e incluso tu apetito se estimulara y tu presión arterial permanecerá estable. La risa y el buen humor te liberaran de aquella lúgubre seriedad que vuelve los problemas pesados como el plomo: te liberaran, además del triste "tran-tran" cotidiano. La risa y el buen humor crean espacios nuevos para alegrías desconocidas. Un día que no has reído, es un día perdido". (Phil Bosmans. "La Alegría de Vivir").

 

Un examen

Contesta este "examen", rápido . . .
Nombra las 5 personas mas adineradas del mundo.
Nombra los 5 últimos ganadores del trofeo Heisman.
Nombra las 5 últimas ganadoras del concurso Miss América.
Nombra 10 personas ganadoras del premio Nóbel o el Pulitzer.
Nombra los 6 últimos ganadores del Premio de la Academia (Oscar) por mejor actriz / actor.
Nombra los últimos 10 ganadores de la Serie Mundial.

¿Cómo te fue?

El punto es: ninguno de nosotros recuerda los encabezados de ayer. No hay segundos lugares. Ellos son los mejores en su ramo, pero los aplausos se van!, los trofeos se decoloran!, los ganadores se olvidan!
Ahora contesta este otro, veamos como te va ahora:
Nombra tres profesores que te hayan ayudado en tu formación escolar
Nombra tres amigos que te hayan ayudado en tiempos difíciles.
Nombra cinco personas que te hayan dicho algo valioso.
Piensa en algunas personas que te hayan hecho sentir una persona especial.
Piensa en cinco personas con las que disfrutes pasar tu tiempo.
Nombra tres héroes cuyas historias te hayan inspirado.
¿¿¿Mejor???
La lección: Las personas que hacen la DIFERENCIA en tu vida NO son aquellos con las mejores credenciales, el mayor dinero o los mayores premios.. La DIFERENCIA la hacen aquellas personas que se preocupan por ti, que te cuidan, las que de muchas maneras están contigo... Toma un momento para reflexionar. La vida es muy corta!.

 

Amigos son los amigos

Un hombre, su caballo y su perro caminaban por una calle. Después de mucho andar, el hombre se dio cuenta que tanto él, como su caballo y su perro habían muerto en un accidente (a veces los muertos toman tiempo para comprender su nueva condición). La caminata era muy larga, montaña arriba; el sol era fuerte, y ellos estaban cansados, sudados y tenían mucha sed. Necesitaban desesperadamente agua. En una curva del camino vieron una puerta magnífica, toda de mármol, que conducía a una plazoleta con piso de oro, en el centro de la cual había una fuente de la que manaba agua cristalina.- El caminante se dirigió al guardián que, dentro de una ornamentada casilla, vigilaba la entrada.
"Buenos días", le dijo.
"Buenos días", respondió el guardián.
"¿Qué lugar es este, tan lindo?" preguntó el hombre.
"Este es el Cielo", fue la respuesta.
"Qué suerte que llegamos al Cielo! Estamos con mucha sed", dijo el hombre.
"Pues el señor puede entrar y beber agua a voluntad", contestó el guardián, indicándole la fuente.
"Mi caballo y mi cachorro también están sedientos", comentó el hombre.
"Lo lamento mucho", dijo el guardián,"pero aquí no se permite la entrada a los animales".
"Pero ellos me han acompañado siempre", dijo el hombre.- El guardián se limitó a menear la cabeza negativamente.
El hombre quedó muy desilusionado, porque su sed era grande, pero decidió no beber si sus amigos no podían hacerlo. Así que prosiguió su camino.
Después de mucho caminar montaña arriba, con sed y cansancio multiplicados, llegaron a un sitio cuya entrada estaba marcada por una vieja puerta entreabierta. La puerta se abría hacia un amplio camino de tierra, con verdes árboles a ambos lados que brindaban buen cobijo del sol. A la sombra de uno de ellos había un anciano de blanca barba, apoyada sobre el tronco; parecía adormilado, con la cabeza cubierta por un sombrero. El caminante se aproximó.
"Buenos días", le dijo.
"Buenos días", respondió el anciano.
"Estamos con mucha sed, mi caballo, mi perro y yo. Hay algún lugar donde podamos encontrar agua?"
"Detrás de aquellos matorrales hay un manantial", contestó el anciano. "Pueden beber a voluntad".
El hombre, el caballo y el perro fueron hasta el manantial, y finalmente pudieron calmar la sed y refrescarse. Al volver hasta donde estaba el anciano, el hombre le agradeció.
"Pueden volver cuando quieran", fue la respuesta.
"A propósito", dijo el caminante, "cuál es el nombre de este lugar?"
"Están en el cielo", contestó el anciano con una sonrisa.
"¡Pero no es posible!" exclamó el hombre. "El guardián que estaba al pié de la montaña , junto al gran portal de mármol, nos dijo que el Cielo era aquel!"
"No, aquello no es el cielo, es el infierno."
El caminante quedó perplejo.- "Pero entonces, esa es una información falsa, y puede causar grandes confusiones!!!"
"De ninguna manera", respondió el anciano.- "La verdad es que ellos nos hacen un gran favor, porque allá se quedan aquellos que son capaces de abandonar a sus mejores amigos….. "

 

Las Grietas

Un cargador de agua de la India tenía dos grandes tinajas que colgaban a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón. Pero cuando llegaba la vasija rota sólo tenía la mitad del agua.
Durante dos años completos esto fue así diariamente. Desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero pobre vasija agrietada. Estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.
Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole:
"Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir."
El aguador le dijo compasivamente: "Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino." Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo largo. Pero de todos modos se sentía apenada porque al final, sólo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.
El aguador le dijo entonces. "¿Te diste cuenta que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar lo positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado, y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Dios. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza."
Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.

Un asunto de ranas

Un grupo de ranas viajaba por el bosque y de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo. Cuando vieron cuan hondo era el hoyo, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas. Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras ranas seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles. Finalmente una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió. Ella se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible. Una vez más, la multitud de ranas le gritó que dejara de sufrir y simplemente se dispusiera a morir. Pero la rana saltó cada vez con más fuerza hasta que finalmente salió del hoyo. Cuando salió, las otras ranas le preguntaron:
¿ No escuchaste lo que te decíamos? La rana les explicó que era sorda. Ella pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo.

 

Una leyenda árabe

Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y que en un determinado punto del viaje discutieron, y uno de ellos abofeteó al otro. Este, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena, "HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA EN EL ROSTRO". Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.
Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra: "HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVÓ LA VIDA".
Intrigado, el amigo pregunto: ¿Por que después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo, el amigo respondió: "Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y del perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado, cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo"

 

La tienda del cielo

Andaba yo por la carretera de la vida y un día vi un letrero que decía: "La tienda del cielo". Cuando me aproximé, la puerta se abrió, y cuando me di cuenta, ya había entrado. Vi grupos de ángeles por todos los lados. Uno me dio una cesta y me dijo:
-"Hijo mío, compra lo que quieras. En la tienda hay todo lo que un cristiano necesita. Y lo que no puedas cargar hoy, puedes volver mañana y llevarlo sin problemas".
Lo primero que agarré fue Paciencia, y luego Amor. Estaban en el mismo estante. Más adelante, vi la Comprensión; y también la compré. Iba a necesitarla donde quiera que fuera. Compré además dos cajas de Sabiduría y dos bolsas de Fe. No pude dejar de lado al Espíritu Santo, pues estaba en todo lugar. Me detuve un poco para comprar Fuerza y Coraje, pues me ayudarían mucho en esta carrera de la vida.
Cuando ya tenía casi llena la cesta, recordé que me hacía falta un poco de Gracia y Bendición, y que no me debía olvidar de la Salvación. Ésta la ofrecían gratis. Entonces tomé una buena porción de cada una; suficiente para salvarme y para salvarte. Caminé hacia el cajero para pagar la cuenta. Ya tenía todo para hacer la voluntad del Maestro. Cuando iba llegando a la caja, vi la Oración, y la agregué a mi canasta ya repleta. Sabía que cuando saliera la usaría. La Paz y la Felicidad se encontraban en los estantes pequeños, y aproveché para cargarlas. La Alegría colgaba del techo, y agarré un paquete para mí.
Llegué al cajero y le pregunté: "¿Cuánto debo?". Él sonrió y me contestó: "Lleva tu cesta a donde quiera que vayas". Una vez más sonreí y pregunté: "¿Cuánto realmente yo debo?". Él sonrió de nuevo y me dijo: "Hijo mío, no te preocupes. Jesús pagó la cuenta hace mucho tiempo, mucho tiempo atrás".
(Texto original de Claudia Ossés Pino, publicado en la revista "El Mensajero de San Antonio" en noviembre del 2000).

 

Asamblea en la carpintería

Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y, además, se pasaba el tiempo golpeando. El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás. Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro que siempre se la pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto.
En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble. Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo: "Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos".
La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto. Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.
Ocurre lo mismo con los seres humanos. Observen y lo comprobarán. Cuando en un grupo se buscan a menudo defectos en los demás, la situación se vuelve tensa y negativa. En cambio, al tratar con sinceridad de percibir los puntos fuertes de los demás, es cuando florecen los mejores logros humanos. Es fácil encontrar defectos, cualquiera puede hacerlo, pero encontrar cualidades, eso es para espíritus superiores que son capaces de inspirar todos los éxitos humanos.

Besitos en el aire

A menudo aprendemos mucho de nuestros hijos. Hace algún tiempo, un amigo castigó a su hija de tres años por desperdiciar un rollo completo de papel dorado para envoltura. Estaban escasos de dinero y él se puso furioso cuando la niña trató de decorar una caja para ponerla debajo del árbol de Navidad. A pesar de todo, la pequeña le llevó el regalo a su papá la mañana siguiente y le dijo: "Esto es para ti, papi.". Él se sintió avergonzado de su reacción anterior, pero su enojo volvió cuando vio la caja vacía. Él le gritó "no sabes que cuando una da un regalo, se supone que haya algo dentro de él?" La pequeña niña lo miró con lágrimas en sus ojos y le dijo: "Papi, no esta vacía, yo tiré besitos dentro de la caja, todos para ti papito."
El padre se sintió destrozado. Él rodeó con sus brazos a su hijita y le rogó que lo perdonara. Mi amigo me dijo que él conservaba aquella caja dorada junto a su cama por años. Cuando se siente desanimado, saca uno de aquellos besos en el aire y recuerda el Amor con que su Hija lo había depositado allí. Aprendamos a valorar los buenos deseos y luego los obsequios.

 

Asamblea en la carpintería

Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y, además, se pasaba el tiempo golpeando. El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás. Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro que siempre se la pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto.
En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble. Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo: "Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos".
La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto. Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.
Ocurre lo mismo con los seres humanos. Observen y lo comprobarán. Cuando en un grupo se buscan a menudo defectos en los demás, la situación se vuelve tensa y negativa. En cambio, al tratar con sinceridad de percibir los puntos fuertes de los demás, es cuando florecen los mejores logros humanos. Es fácil encontrar defectos, cualquiera puede hacerlo, pero encontrar cualidades, eso es para espíritus superiores que son capaces de inspirar todos los éxitos humanos.

Besitos en el aire

A menudo aprendemos mucho de nuestros hijos. Hace algún tiempo, un amigo castigó a su hija de tres años por desperdiciar un rollo completo de papel dorado para envoltura. Estaban escasos de dinero y él se puso furioso cuando la niña trató de decorar una caja para ponerla debajo del árbol de Navidad. A pesar de todo, la pequeña le llevó el regalo a su papá la mañana siguiente y le dijo: "Esto es para ti, papi.". Él se sintió avergonzado de su reacción anterior, pero su enojo volvió cuando vio la caja vacía. Él le gritó "no sabes que cuando una da un regalo, se supone que haya algo dentro de él?" La pequeña niña lo miró con lágrimas en sus ojos y le dijo: "Papi, no esta vacía, yo tiré besitos dentro de la caja, todos para ti papito."
El padre se sintió destrozado. Él rodeó con sus brazos a su hijita y le rogó que lo perdonara. Mi amigo me dijo que él conservaba aquella caja dorada junto a su cama por años. Cuando se siente desanimado, saca uno de aquellos besos en el aire y recuerda el Amor con que su Hija lo había depositado allí. Aprendamos a valorar los buenos deseos y luego los obsequios.

 

¿Te has dado cuenta?

Cuando otro actúa de esa manera, decimos que tiene mal genio; pero cuando tú lo haces, son los nervios.
Cuando el otro se apega a sus métodos, es obstinado; pero cuando tú lo
haces, es firmeza.
Cuando el otro no le gusta tu amigo, tiene prejuicios; pero cuando a ti no
te gusta su amigo, sencillamente muestras ser un buen juez de la naturaleza
humana.
Cuando el otro hace las cosas con calma, es una tortuga; pero cuando tú lo
haces despacio es porque te gusta pensar las cosas.
Cuando el otro gasta mucho, es un despilfarro; pero cuando tú lo haces, eres
generoso.
Cuando el otro encuentra defectos en las cosas, es maniático; pero cuando tú
lo haces, es porque sabes discernir.
Cuando el otro tiene modales suaves, es débil; cuando tú lo haces, eres
cortés.
Cuando el otro rompe algo, es torpe; cuando tú lo haces eres enérgico.
¿Por qué te fijas en la astillas que tiene tu hermano y no te fijas en la viga que tienes en el tuyo?. Veamos las virtudes de los demás, y dejemos de juzgar, que conforme a
nuestro juicio seremos juzgados.

Hay que agradecer a Dios

* Por todo lo que tengo que limpiar después de la fiesta, porque significa que estoy rodeado de familiares y amigos.
* Por los impuestos que pago, porque quiere decir que tengo empleo.
* Por la ropa que me aprieta un poco, porque significa que como lo suficiente.
* Por la sombra que me vigila trabajando, porque significa que tengo luz del sol.
* Por el patio y las ventanas que tengo que limpiar y las goteras que tengo que arreglar porque significa que tengo un hogar.
* Por todas las quejas que escucho sobre mi gobierno, pues significa que tenemos libertad de palabra.
* Por el espacio más lejano que encuentro en el estacionamiento, porque significa que soy capaz de caminar.
* Por la viejita que canta desentonada en misa, pues significa que puedo oír.
* Por los canastos de ropa que tengo que lavar y planchar, pues significa que tengo con que vestirme a diario.
* Por el cansancio y dolores musculares al final del día, pues significa que estuve muy productivo.
* Por el despertador que suena a diario muy temprano en la mañana, pues significa que estoy VIVO.
* Por el mal recuerdo en mi mente de aquel accidente, pues significa que aun conservo mi vida, mi memoria y razón.
* Por los celos, producto del miedo de perder a esa persona, pues significa que tengo a alguien a quien amar y que me ama.
* Por aquellos sueños que no se han cumplido, pues significa que aún tengo ilusiones.
* Por recibir tanto correo electrónico que me abruma a diario, porque asi se que tengo muchos amigos y gente que piensa en mi. ¡¡

¡¡Elige vivir este día de manera positiva !!

 

El Precio de unas Chuletas

Un día, en Túnez, el buen amigo Djeha, pasaba por delante de un vendedor que ofrecía chuletas asadas. ¡Humm! qué buena pinta tenían y que bien olían. Djeha tenía mucho hambre. Metió las manos en los bolsillos y sacó dos pequeñas monedas. ¿Qué hacer?. Porque ... una chuleta costaba mucho más dinero .... Se fue a comprar un trozo de pan y volvió colocándose delante del vendedor de chuletas.
-¿Vas a comprar chuletas?, le dijo el comerciante.
No, no, yo no quiero comprar nada, respondió Djeha
Entonces, vete de aquí y no estorbes a los compradores.
-Espera un poco, respondió Djeha. Vas a ver ....
Dehja empezó a pasar el pan por entre el humillo que salía de la parrilla. Al cabo de un minuto el trozo se había recubierto de humo y de grasa. Djeha comenzó a morderlo.
-Está estupendo -dijo-. Muchas gracias, señor y hasta la vista.
¡Eh, tú, tienes que pagarme!.
¿Yo? -respondió Djeha-. ¿Es que debo algo?. ¿Acaso he comido alguna de tus chuletas?. Solamente he probado el humo ...
¡Vamos al juez!, le dijo el comerciante.
-De acuerdo, vamos.
Llegaron los dos a casa del juez y le explicaron el asunto. El juez preguntó al vendedor:
¿Cuánto dinero te debe?
-Yo quiero un dinar- respondió el comerciante-
-Dame un dinar- le exhortó el juez al amigo Djeha.
Entonces, el juez tomó la moneda, la pasó bajo la nariz del vendedor, una vez, dos veces y después se la devolvió a Djeha.
-Pero, señor juez -dijo el vendedor- ese dinar es para mi. ¿Por qué se lo devolvéis a él?.
-Veamos- le respondió el juez- Djeha ha sentido el olor de tus chuletas y tu el olor de su moneda. Estáis por tanto en paz. Nadie debe nada a nadie.

 

Once peticiones desoídas

1.    Yo había pedido a Dios poder para ser amado, y me he encontrado con el amor para no necesitar ser poderoso.
2.    Yo le había pedido la salud para hacer grandes cosas, y me he encontrado con la enfermedad para hacerme grande.
3.    Yo le había pedido la riqueza para ser feliz, y me he encontrado con la felicidad para poder vivir en la pobreza.
4.    Yo le había pedido leyes para dominar a otros, y me he encontrado con la libertad para liberarlos.
5.    Yo le había pedido admiradores para estar rodeado de gente, y me encontrado amigos para no estar solo.
6.    Yo le había pedido ideas para convencer, y me he encontrado respeto para convivir.
7.    Yo le había pedido dinero para comprar cosas, y me he encontrado personas para compartir mi dinero.
8.    Yo le había pedido milagros para creer, y él me ha dado fe para hacer milagros.
9.    Yo le había pedido una religión para ganarme el cielo, y él sólo me ha dado a su Hijo para acompañarme por la tierra.
10.   Yo le había pedido de todo para gozar en la vida, y él me ha dado la vida para que goce de todo.
11.   Yo le había pedido ser un Dios, y él eligió hacerse humano como yo.

 

Cuando sea viejo, hijo mío ...

El día que sea viejo y ya no sea el mismo, ten paciencia y compréndeme, hijo mío. Cuando derrame comida sobre mi camisa y olvide cómo atarme mis zapatos, recuerda las horas que pasé enseñándote a hacer las mismas cosas. Si cuando hables conmigo, repito y repito las mismas palabras que sabes de sobra como terminan, no me interrumpas y escúchame, cuando eras pequeño para que te durmieras tuve que contarte miles de veces el mismo cuento hasta que cerrabas los ojitos.
Cuando estemos reunidos y sin querer haga mis necesidades, no te avergüences y compréndeme que no tengo la culpa de ello, pues ya no puedo controlarlas. Piensa cuántas veces cuando eras niño te ayudé y estuve paciente a tu lado esperando a que terminaras lo que estabas haciendo.
Cuando me veas inútil e ignorante frente a todas esas cosas tecnológicas que ya no podré entender, te suplico que me des todo el tiempo que sea necesario para no lastimarme con tu sonrisa burlona. Acuérdate que esas cosas como el comer, el vestirte y tu educación para enfrentarte a la vida tan bien como lo haces, son producto de mi esfuerzo y perseverancia por ti. Cuando en algún tiempo mientras conversamos me llegue a olvidar de qué estamos hablando, dame todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde, y si no puedo hacerlo no te burles de mí. Cuando me fallen las piernas por estar cansadas para andar, dame tu mano tierna para poyarme como lo hice yo cuando comenzaste a caminar con tus débiles piernas.
Y no te sientas triste o impotente por verme así, con mis achaques, con mis manías, pues son cosas de la vida, que hay que aceptar en paz. Pero recuerda que en esa etapa es mas necesario que nunca el amor, el cariño, la presencia. Dame tu corazón y apóyame como lo hice contigo cuando empezaste a vivir. Acompáñame en este último tramo de la vida, no me dejes nunca, porque yo te he acompañado siempre y especialmente en aquel primer tramo de tu vida en que te entregué todo mi tiempo, esfuerzo y dedicación... Hijo mío.

 

Si el mundo fuera pequeño ...

Si pudiésemos reducir la población de la Tierra a una pequeña aldea de exactamente 100 habitantes, manteniendo las proporciones existentes en la actualidad, seria algo como esto:
Habría 57 asiáticos, 21 europeos, 14 americanos y 8 africanos
52 serian mujeres y 48 hombres
70 no serian blancos, 30 serian blancos
70 no cristianos y 30 cristianos
6 personas poseerían el 59% de la riqueza de toda la aldea
De las 100 personas, 80 vivirían en condiciones infrahumanas
70 serian incapaces de leer
50 sufrirían de mal nutrición
1 persona estaría a punto de morir
1 bebe estaría a punto de nacer
Solo 1 tendría educación universitaria
En esta aldea habría 1 persona con ordenador

Al analizar nuestro mundo desde esta perspectiva tan comprimida es cuando se hace mas aparente la necesidad de aceptación, entendimiento, tolerancia y educación

Filosofía canina

1.- Nunca dejes la oportunidad de salir a pasear.
2.- Experimenta la sensación del aire fresco y del viento en su cara, sólo por placer.
3.- Cuando alguien a quien amas se aproxima, corre para saludarlo.
4.- Cuando haga falta, practica la obediencia.
5.- Deja que los demás sepan cuándo están invadiendo tu territorio.
6.- Siempre que puedas, tómate una siesta y estírate antes de levantarte.
7.- Corre, salta y juega diariamente.
8.- Seas siempre leal.
9.- Come con gusto y entusiasmo, pero párate cuando ya estés satisfecho.
10.- Nunca pretendas ser algo que no eres.
11.- Si lo que deseas está enterrado, cava hasta encontrarlo.
12.- Cuando alguien tenga un mal día, guarda silencio, siéntate cerca de él o ella y trata de agradarlo.
13.- Evita morder por cualquier problema.
14.- En los días cálidos estírate en el césped.
15.- En los días calientes, bebe mucha agua y descansa bajo un árbol frondoso o en tu sitio preferido.
16.- Cuando te sientas feliz, baila y balancea tu cuerpo.
17.- No importa cuántas veces seas censurado, no asumas ningún rencor y no te entristezcas... corre hacia tus amigos.
18.- Alégrate con el simple placer de una caminata.
19.- Mantente siempre alerta, pero tranquilo.
20.- Da cariño con alegría y deja que te acaricien.

Nadie ...

Nadie alcanza la meta con un solo intento ni perfecciona la vida con una sola rectificación, ni alcanza altura con un solo vuelo.
Nadie camina la vida sin haber pisado en falso muchas veces...
Nadie recoge cosechas sin probar muchos sabores, enterrar muchas semillas y abonar mucha tierra.
Nadie mira la vida sin acobardarse en muchas ocasiones, ni se mete en el barco sin temerle a la temperatura, ni llega al puerto sin remar muchas veces.
Nadie siente el amor sin probar sus lágrimas ni recoge rosas sin resentir sus espinas.
Nadie hace obras sin martillar sobre un edificio, ni cultiva amistad sin renunciar a sí mismo...
Ni se hace hombre sin sentir a Dios..!!!
Nadie llega a la otra orilla sin haber construido puentes para pasar.
Nadie deja el alma lustrosa sin el pulimento diario de Dios.
Nadie puede juzgar sin conocer primero su propia debilidad.
Nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces que perseguía un imposible.
Nadie conoce la oportunidad hasta que esta pasa por su lado y la deja ir.
Nadie encuentra el pago de Dios hasta caminar por la sed del desierto.
Pero nadie deja de llegar, cuando tiene la claridad de un don, el crecimiento de su voluntad, la abundancia de la vida, el poder para realizarse y el impulso de Dios.
Nadie deja de arder con fuego dentro de nadie ni deja de llegar cuando en verdad se lo propone.
Si sacas todo lo que tienes y estas con Dios vas a llegar!!!

Amor de Madre

Después de un incendio forestal en el Parque Nacional de Yellowstone, los guardabosques iniciaron una larga jornada montaña arriba para valorar los daños del incendio. Un guardabosque encontró un pájaro literalmente petrificado en cenizas, posado cual estatua en la base de un árbol. Un poco asombrado por el espeluznante espectáculo, dio unos golpecitos al pajarillo con una vara. Cuando lo hizo tres diminutos polluelos se escabulleron bajo las alas de su madre ya muerta.
La amorosa madre, en su afán de impedir el desastre, había llevado a sus hijos a la base del árbol y los había acurrucado bajo sus alas, instintivamente conociendo que el humo tóxico ascendería. Ella podía haber volado para encontrar su seguridad, pero había se había negado a abandonar a sus bebes. Cuando las llamas llegaron y quemaron su pequeño cuerpo ella permaneció firme. Porque había decidido morir para que aquellos que estaban bajo sus alas pudiesen vivir.

Travesuras de duendes

Un poco antes de que la humanidad existiera, se reunieron varios duendes para hacer una travesura. Uno de ellos dijo:
- "Debemos quitarles algo pero, ¿qué les quitamos?".
Después de mucho pensar uno dijo:
- "¡Ya sé!, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser dónde esconderla para que no la puedan encontrar".
Propuso el primero:
- "Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo", a lo que
inmediatamente repuso otro:
- "No, recuerda que tienen fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está".
Luego propuso otro:
- "Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar", y otro contestó:
- "No, recuerda que tienen curiosidad, alguna vez alguien construirá algún
aparato para poder bajar y entonces la encontrará". Uno más dijo:
- "Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra".
Y le dijeron:
- "No, recuerda que les dimos inteligencia, y un día alguien va a construir
una nave en la que puedan viajar a otros planetas y la van a descubrir, y
entonces todos tendrán felicidad"
El último de ellos era un duende que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás. Analizó cada una de ellas y entonces dijo:
- "Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren". Todos voltearon asombrados y preguntaron al unísono:
- "¿Dónde?". El duende respondió:
- "La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán". Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así: el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo.

En vida ...

Una de las razones por las cuales nos resulta tan dolorosa la muerte de una persona cercana, es por la cantidad de cosas que quedan sin decirse; por la cantidad de sentimientos que hubieramos querido haber expresado, pero nunca nos atrevimos a decirlos; por la cantidad de cosas que hubieramos querido haber oído y nunca nos dijeron; por la cantidad de momentos valiosos que se fueron por el sifón; por la cantidad de caricias que se nos quedaron enredadas en los dedos. ...Sin embargo, cuando nos encontramos con los vivos, callamos, aplazamos... Somos nosotros quienes nos disolvemos, en nuestras propias brumas, en los días no vividos. (Texto de Gustavo Wilches- Chaux)

 

Las semillas del rey

En un pueblo lejano, el rey convocó a todos los jóvenes a una audiencia privada con él, en dónde les daría un importante mensaje. Muchos jóvenes asistieron y el rey les dijo: "Os voy a dar una semilla diferente a cada uno de vosotros, al cabo de 6 meses deberán traerme en una maceta la planta que haya crecido, y la planta más bella ganará la mano de mi hija, y
por ende el reino".
Así se hizo, pero había un joven que plantó su semilla y ésta no germinaba; mientras tanto, todos los demás jóvenes del reino no paraban de hablar y mostrar las hermosas plantas y flores que habían sembrado en sus macetas.
Llegaron los seis meses y todos los jóvenes desfilaban hacia el castillo con hermosísimas y exóticas plantas. El joven estaba demasiado triste pues su semilla nunca germinó, ni siquiera quería ir al palacio, pero su madre insistía en que debía ir pues era un participante y debía estar allí.
Con la cabeza baja y muy avergonzado, fue el último en desfilar hacia el palacio, con su maceta vacía. Todos los jóvenes hablaban de sus plantas, y al ver a nuestro amigo soltaron en risa y burla; en ese momento el alboroto fue interrumpido por el ingreso del rey, todos hicieron su respectiva reverencia mientras el rey se paseaba entre todas las macetas admirando las plantas.
Finalizada la inspección hizo llamar a su hija, y llamó de entre todos al joven que llevó su maceta vacía; atónitos, todos esperaban la explicación de aquella acción.
El rey dijo entonces: "Este es el nuevo heredero del trono y se casará con mi hija, pues a todos ustedes se les dio una semilla infertil, y todos trataron de engañarme plantando otras plantas; pero este joven tuvo el valor de presentarse y mostrar su maceta vacía, siendo sincero, real y valiente, cualidades que un futuro rey debe tener y que mi hija merece".

El cuerpo de Cristo y la Eucaristía

En Palestina, un día un muecín, sacerdote musulmán, invitó a un sacerdote católico a un debate público acerca de la Eucaristía. El musulmán le preguntó al sacerdote:
-"¿Cómo es posible que un pedazo de pan se vuelva cuerpo de Cristo?"
-"Es muy posible- contestó el sacerdote- y te lo demostraré con una comparación muy sencilla. Al comer tú cambias el pan en tu cuerpo. ¿Por qué no puede Dios hacer algo semejante en la Eucaristía, cambiando el pan en el Cuerpo de Cristo?"
El musulmán preguntó:
-"¿Cómo puede un pedazo tan pequeño de pan contener todo el Cuerpo de Jesús?"
- "Mira el cielo y las montañas, son muy grandes, y sin embargo tu ojo, aún siendo tan pequeño, alcanza a contenerlos todos. Si tu ojo puede lograr esto ¿por qué no puede Dios lograr que un pedazo de pan contenga entero a Jesús?"
El musulmán insistió:
- "¿Cómo es posible celebrar en el mundo varias misas a la vez, y que en cada una esté presente el mismo Cuerpo del Salvador de ustedes?"
- "Para Dios no hay cosa imposible" dijo el sacerdote católico. Luego tomó en sus manos un gran espejo, lo arrojó al
piso reduciéndolo en mil pedazos, y al asombradomusulmán le explicó:
- "Hace un momento en el gran espejo estaba presente tu rostro, ahora tu rostro está presente al mismo tiempo en cada pedazo del espejo. ¿Por qué no puede el cuerpo de Jesús estar presente en cada uno de los lugares donde se celebra la misa?".
El debate se concluyó con una cordial despedida llena de respeto y de paz, sin antes haber fumado una "cachimba".

El auténtico amor no espera

Había una vez un viejito que estaba enfermo y cansado. Él tenía cuatro hijos, y de ninguno de ellos recibía la menor atención. Vivía en una abundante pobreza. A duras penas lograba sobrevivir. En su pequeñisima granja deambulaban unas cuantas gallinas flacas, que existían casi de milagro, y por lo menos, no dejaban de poner un par de huevos diariamente. El resto de la dieta que el viejito consumía, eran unas cuantas frutas silvestres que cada día le costaba mucho esfuerzo recolectar. Un día, buscando entre sus escasas pertenencias, encontró dos monedas de plata y se le ocurrió una genial idea. En el pueblo las intercambió con un mercader de artículos antiguos quien le dio un viejo baúl. Como pudo, se las arregló y lo trasladó a su casa. Una vez en ella, lo dejó a la vista en el centro de su humilde choza. Por casualidad uno de sus hijos lo visitó e intrigado le preguntó: "¿Qué guardas ahí?" -"Un secreto", le contestó, "que solamente conocerán tú y tus hermanos el día en que me muera, pues allí esta toda mi herencia". Al día siguiente lo enterró debajo de su lecho.
Cual fue su sorpresa que a partir de entonces, un hijo al menos lo visitaba durante el día. Le llevaban leche y miel, y entre los cuatros hijos le mantenían su choza bastante limpia. Un día al viejo se le detuvo el tiempo muriendo en su granja. De inmediato los hijos se dieron cita, no tanto para velarlo, por supuesto, sino para ver a cuanto ascendía su herencia. Y cual fue su sorpresa que una vez desenterrado y abierto el cofre, lo único que encontraron fue un trozo de papel que decía de su puño y letra, un poco torcida y temblorosa: "Hijos míos: el auténtico amor no espera, se entrega generosamente sin esperar recompensa. Mi única herencia es que aprendan a amar; hubiera deseado dejarles mas, pero mi único legado es darles las gracias por lo que me dieron en vida."
Los cuatro hermanos al fin comprendieron que un buen padre puede dar la vida por sus hijos, pero algunos no entregan nada en vida a sus padres. En profunda reflexión, le dieron finalmente una digna sepultura, y uno de ellos, cuando arrojó el último puñado de tierra, le despidió diciendo:"TE PROMETO AMAR SIN ESPERAR, AMEN".

Los diez mandamientos de la alegría

1- Cada mañana, cuando te levantes, pedirás a Dios el don de la alegría.
2- Incluso en las adversidades mantendrás la calma y la cara sonriendo.
3- En el silencio de tu corazón siempre tendrás presente que Dios te quiere y que Él siempre te acompaña.
4- Una y otra vez, dedicarás tu mirada a observar y admirar las buenas cualidades de los otros.
5- Sin ningún miramiento, siempre alejarás de tu vida la tristeza.
6- Evitarás las quejas y las críticas: no hay nada que sea tan deprimente.
7- Te esforzarás en tu trabajo y en tus obligaciones con el corazón gozoso y alegre.
8- Siempre ofrecerás a los visitantes una acogida afable y benévola.
9- Alejarás de ti los sufrimientos y pensarás como hacer llegar la alegría a los otros.
10- Repartiendo alegría, ten seguro que también la obtendrás para ti mismo.

Los que no servimos para nada

Yo estoy seguro de que los hombres no servimos para nada, para casi nada. Cuanto más avanza mi vida, más descubro qué pobres somos y cómo todas las cosas verdaderamente importantes se nos escapan. En realidad es Dios quien lo hace todo, quien puede hacerlo todo. Tal vez nosotros ya haríamos bastante con no enturbiar demasiado el mundo.
Por eso, cada vez me propongo metas menores. Ya no sueño con cambiar el mundo, y a veces me parece bastante con cambiar un tiesto de sitio. Y, sin embargo, otras veces pienso que, pequeñas y todo, esas cosillas que logramos hacer podrían llegar a ser hasta bastante importantes. Y entonces, en los momentos de desaliento, me acuerdo de una oración de cristianos brasileños que una vez escuché y que no he olvidado del todo, pero que, reconstruida ahora por mí, podría decir algo parecido a esto:
·    Sí, ya sé que sólo Dios puede dar la vida; pero tú puedes ayudarle a transmitirla.
·    Sólo Dios puede dar la fé, pero tú puedes dar tu testimonio.
·    Sólo Dios es el autor de toda esperanza, pero tú puedes ayudar a tu amigo a encontrarla.
·    Sólo Dios es el camino, pero tú eres el dedo que señala cómo se va a él.
·    Sólo Dios puede dar el amor, pero tú puedes enseñar a otros como se ama.
·    Dios es el único que tiene fuerza, la crea, la da; pero nosotros podemos animar al desanimado.
·    Sólo Dios puede hacer que se conserve o se prolongue una vida, pero tú puedes hacer que esté llena o vacía.
·    Sólo Dios puede hacer lo imposible; sólo tú puedes hacer lo posible.
·    Sólo Dios puede hacer un sol que caliente a todos los hombres; sólo tú puedes hacer una silla en la que se siente un viejo cansado.
·    Sólo Dios es capaz de fabricar el milagro de la carne de un niño, pero tú puedes hacerle sonreír.
·    Sólo Dios hace que bajo el sol crezcan los trigales, pero tú puedes triturar ese grano y repartir ese pan.
·    Sólo Dios puede impedir las guerras, pero tú pues no reñir con tu mujer o tu hermano.
·    Sólo a Dios se le ocurrió el invento del fuego, pero tú puedes prestar una caja de cerillas.
·    Sólo Dios da la completa y verdadera libertad, pero nosotros podríamos, al menos, pintar de azul las rejas y poner unas flores frescas en la ventana de la prisión.
·    Sólo Dios podría devolverle la vida del esposo a la joven viuda; tú puedes sentarte en silencio a su lado para que se sienta menos sola.
·    Sólo Dios puede inventar una pureza como la de la Virgen; pero tú puedes conseguir que alguien, que ya las había olvidado, vuelva a rezar las tres avemarías.
·    Sólo Dios puede salvar al mundo porque sólo Él salva, pero tú puedes hacer un poco más pequeñita la injusticia de la que tiene que salvarnos.
·    Sólo Dios puede hacer que le toque la Primitiva a ese pobre mendigo que tanto la necesita; pero tú puedes irle conservando esa esperanza con una pequeña sonrisa y un "mañana será".
·    Sólo Dios puede conseguir que reciba esa carta la vecina del quinto, porque Dios sabe que aquel antiguo novio hace muchos años que la olvidó; pero tú podrías suplir hoy un poco esa carta con un piropo y una palabra cariñosa.
En realidad, ya ves que Dios se basta a sí mismo, pero parece que prefiere seguir contando contigo, con tus nadas, con tus casi -nadas.
(Cfr. José Luis Martín Descalzo, "Razones desde la otra orilla")

 

¡Entonces vendrá la paz!

Si crees que la sonrisa tiene más fuerza que las armas,
si crees en el poder de una mano abierta,
si crees que lo que une a los hombres es más que lo que los separa,
si crees que el hecho de ser diferente es una riqueza y no un peligro,
¡Entonces vendrá la Paz!
Si sabes mirar al otro con un poco de amor,
si prefieres la esperanza a la sospecha,
si piensas que tú eres el que tiene que dar el primer paso en lugar del otro,
si el llanto de un bebé es aún capaz de enternecerte,
¡Entonces vendrá la Paz!
Si puedes sentir alegría con el éxito de tu vecino,
si crees que el perdón puede más que la venganza,
si eres capaz de dar tu tiempo gratuitamente por amor,
si para ti, el otro es sobre todo un hermano,
¡Entonces vendrá la Paz!
Si sabes aceptar las críticas,
si te resistes a echar la culpa de todo a los demás,
si prefieres que te hagan daño antes que hacerlo,
si rechazas la idea de que eres indispensable,
¡Entonces vendrá la Paz!

Se despide un genio...

"Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.

Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen. Escucharía cuando los demás hablan, y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.

Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que les ofrecería a la luna. Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos...

Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida... No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse!. A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres...He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por vez primera, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo."

Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas.. Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más.

Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera qe estos son los últimos minutos que te veo diría "te quiero" y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero y que nunca te olvidaré. El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser a última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para un sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.

Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles "lo siento", "perdóname", "por favor", "gracias" y todas las palabras de amor que conoces. Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos cuanto te importan.

GABRIEL GARCIA MARQUEZ

Leyenda del juez injusto...

Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso desde el primer momento se procuro un chivo expiatorio para encubrir al culpable.

El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas o nulas oportunidades de escapar al terrible veredicto ¡la horca!. El Juez también en complot cuidó no obstante, de dar todo el aspecto de un juicio justo por ello dijo al acusado: "conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor vamos a dejar en manos de él tu destino, vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente. Tu escogerás y será la mano del Dios la que decida tu destino.

Por supuesto el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda CULPABLE y la pobre víctima aun sin conocer los detalles se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa.

No había escapatoria. El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados.

Este respiró profundamente quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse abrió los ojos y con una extraña sonrisa tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca lo engulló rápidamente.

Sorprendidos e indignados los presentes le reprocharon airadamente: Pero....qué hizo? y ahora.... ¿cómo vamos a saber el veredicto?

Es muy sencillo respondió el hombre. Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que me trague.

Con rezongos y bronca mal disimulada debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.

MORALEJA: Por más difícil que se nos presente una situación nunca dejemos de buscar la salida ni de luchar hasta el último momento.

SEA CREATIVO. CUANDO TODO PAREZCA PERDIDO, USE LA IMAGINACION.

"En los momentos de crisis sólo la imaginación es más importante que el conocimiento".

Einstein.

Las cosas no son siempre lo que parecen

Dos Angeles viajeros se pararon para pasar la noche en el hogar de una familia muy adinerada. La familia era ruda y no quiso permitirle a los Angeles que se quedaran en la habitación de huéspedes de la mansión. En vez de ser así, a los Angeles le dieron un espacio pequeño en el frío sótano de la casa. A medida que ellos preparaban sus camas en el duro piso, el Angel más viejo vio un hueco en la pared y lo reparó. Cuando el Angel más joven preguntó ¿por qué?, el Angel más viejo le respondió, "Las Cosas no siempre son lo que parecen."

La siguiente noche, el par de Angeles vino a descansar en la casa de un señor y una señora, muy pobres, pero el señor y su esposa eran muy hospitalarios. Después de compartir la poca comida que la familia pobre tenía, la pareja le permitió a los Angeles que durmieran en su cama donde ellos podrían tener una buena noche de descanso. Cuando amaneció, al siguiente día, los Angeles encontraron bañados en lágrimas al Señor y a su Esposa. La única vaca que tenían, cuya leche había sido su única entrada de dinero, yacía muerta en el campo. El Angel más joven estaba furioso y preguntó al Angel más viejo, ¿cómo pudiste permitir que esto hubiera pasado? El primer hombre lo tenía todo, sin embargo tú lo ayudaste; El Angel más joven le acusaba. La segunda familia tenía muy poco, pero estaba dispuesta a compartirlo todo, y tú permitiste que la vaca muriera.

"Las Cosas no siempre son lo que parecen," le replicó el Angel más viejo. "Cuando estábamos en aquel sótano de la inmensa mansión, yo noté que había oro almacenado en aquel hueco de la pared. Debido a que el propietario estaba tan obsesionado con avaricia y no dispuesto a compartir su buena fortuna, yo sellé el hueco, de manera tal que nunca lo encontraría."

"Luego, anoche mientras dormíamos en la cama de la familia pobre, el ángel de la muerte vino en busca de la esposa del agricultor. Y yo le di a la vaca en su lugar. “Las Cosas no siempre son lo que parecen."

Algunas veces, eso es exactamente lo que pasa cuando las cosas no salen como uno espera que salgan. Si tú tienes fe, solamente necesitas confiar en que cualesquiera que fueran las cosas que vengan, serán siempre para tu ventaja. Y podrías no saber esto hasta un poco más tarde

Algunas personas vienen a nuestras vidas y rápidamente se van