Somos
afortunados. Tenemos ante nosotros retos que nos cuestionan, que nos ofrecen una
posibilidad de aventura, de salir de “nuestra casa y de la tierra de nuestros
padres” para buscar, para compartir, para vivir. Eso nos permite ser scouts,
echarnos al hombro nuestras capacidades y salir al encuentro de nuestros miedos
y de nuestras oportunidades.
La
ponencia que tenemos delante hace una apuesta de partida valiente y arriesgada:
definir un modelo de Iglesia en el que queremos, no sólo estar, sino participar
y sentirnos cómodos. No es fácil, la institución es reacia y nosotros somos,
a decir de las aportaciones que se hicieron a la ponencia, cómodos y poco
creativos. La sociedad no nos acompaña, practicar esta fe no se lleva y la
presencia en medios de comunicación es para echar a correr. Pero en nuestra
experiencia está la capacidad de admirarnos ante la creación, el acompañamiento
de nuestros consiliarios y a nuestros chavales, la celebración de aquellas
pequeñas cosas. Todo eso que sabemos que merece la pena porque nos coloca en la
esperanza.
Partiendo
de las palabras aquí escritas, de las aportaciones, de nuestras vivencias
podemos reflexionar, debatir, discutir incluso, pero tenemos la responsabilidad
de concretar, de soñar y de avanzar. De decir a dónde queremos llegar, en dónde
queremos encontrarnos y cómo queremos contribuir a ese sueño.
Alguien
nos espera al final de ese camino. Somos afortunados porque tenemos la
oportunidad de ser scouts y ponernos en ruta.
Permanente
de Formación
Aportaciones
realizadas en las Jornadas de Reflexión y Planificación de Sevilla
Centramos
el trabajo respondiendo a las preguntas establecidas.
Nos
acomodamos mucho. Cuesta romper y buscar nuevos caminos.
Nos
encontramos con una Iglesia que tiene parámetros ya establecidos, que son
muy difíciles de romper y que no favorecen nada a la creatividad. También
hay que tener presente la relación con las jerarquías.
La
juventud de los monitores y monitoras y la falta de experiencia y de formación
de los mismos tampoco favorece la creatividad. Se tiende a hacer actividades
ya hechas en años anteriores o sin grandes complicaciones.
En
la ponencia no se ve a qué personas nos vamos a dirigir. Se ve que es una
ponencia para nuestro terreno; no para quien nos vamos a encontrar. Faltaría
un análisis de la religiosidad de los jóvenes.
En
la ponencia falta una parte más vivencial, relacionada con la educación en
la fe. Habría que hacer referencia a la “experiencia de la fe”.
La
creciente falta de consiliarios ha hecho que los laicos vayan asumiendo,
poco a poco, más responsabilidades.
Se
ve dificultad a la hora de trasladar la ponencia a los monitores, a los
responsables de grupos.
Aportaciones
Scouts Católicos de Andalucía
1.
En el grupo, ¿estimulamos la creatividad, nos acostumbramos a pensar más allá
de los límites, a liberarnos de las rutinas, las palabras, las ideas y las imágenes
preconcebidas?
Creemos
que como Movimiento Scout Católico dentro de la Iglesia somos uno de los
grupos o movimientos más dinámicos y creativos. Eso se demuestra por la
realidad actual, en la que otras asociaciones de la Iglesia están copiando
nuestro método para mantener a los niños y jóvenes en las parroquias. El método
scout sigue siendo muy atractivo.
Sin
embargo, si nos acercamos a los grupos scouts, vemos que en la actualidad el
trabajo realizado en las unidades no está siendo (en general y con honrosas
excepciones) muy innovador. Por el contrario caemos en la desidia y en la
apatía a la hora de buscar soluciones y actividades nuevas.
En
cuanto a las ideas preconcebidas, si a éstas las consideramos valores que
predominan en la sociedad, creemos que seguimos apostando por valores que
“no venden”, los que están más en desuso: paz, solidaridad, amistad,
lealtad,... Eso nos hace desmarcarnos de una sociedad en la que predominan:
odio, egoísmo, rencor,...
2.
En el grupo, ¿cómo trabajamos la capacidad oculta de la gratuidad? ¿Practicamos
el dar sin esperar recompensa?
Esta
es una de las cosas que tenemos más asumidas, es algo casi innato en el
scout. Cualquier pionero, cualquier ruta, cualquier responsable es capaz de
participar positivamente en un campo de trabajo, mojarse por causas que merezcan
la pena,... en definitiva, desarrollar su deber hacia los demás.
3.
En el grupo, ¿cómo buscamos la comunidad, a la vez que rehuimos la
dependencia?
Creemos
esta pregunta se contesta con la doble vertiente que marca el progreso
personal propuesto en el método, por una parte un progreso personal, que ayuda
crecer a la persona individualmente (formar el carácter), y por otra un
progreso comunitario, que propone la formación individual a través de la
relación con los demás y la participación en una comunidad (grupo,
unidad,...).
También
pensamos que la dinámica del grupo hace mucho por la convivencia diaria
(campamentos, acampadas, empresas,...), en la que cada uno participa
individualmente para desarrollar un proyecto común.
4.
En el grupo, ¿cómo compartimos la fe entre las personas con diferentes
culturas religiosas?
Reconocemos
que son muy poco significativos los casos de grupos scouts que tengan
chavales de diferentes culturas y/o religiones, que tengan este problema de
integración cultural (en el caso de Scouts Católicos de Andalucía se centran
estos problemas en las asociaciones de Almería y Cádiz principalmente).
En
general, se detecta una actitud positiva hacia esas realidades distintas,
somos tolerantes. Pero se establecen pocas actividades enfocadas a las
relaciones entre religiones a nivel de grupo scout. Cuando esas actividades
existen, se comparte más la fe a través de la acción (compartir,
vivir,...) que por medio del diálogo o el debate. Esto último también está
justificado por la realidad del Método Scout: la educación por la acción.
Aportaciones
Euskalerriko Eskautak
En
general la impresión que se tiene del documento es muy positiva, es un
documento que gusta tanto por su contenido como por la estructuración que
tiene, aunque se hacen algunas matizaciones:
·
En todo el documento no se hace
referencia a Jesús de Nazaret, como figura, aunque se ve que está implícito.
Aún así se ve importante la referencia explícita
cristológica.
·
Referido al punto dos, se
comenta que sería interesante que también añadiese una iglesia de denuncia
profética, y se hiciese una referencia más explicita a una comunidad
misionera.
·
Del punto tres del documento,
del último párrafo de la página 5 se ve que hay una referencia demasiado
extensa a los scouts que han fallecido, sobre todo en relación a la extensión
que tiene el documento.
·
Además en este mismo párrafo,
no se está de acuerdo con “No somos un movimiento de militantes...”, ya que
nosotros precisamente transmitimos el que si lo somos, la militancia de los
monitores y las monitoras en los grupos, especialmente
este es un concepto que nosotros recogemos en los cursos de monitores. Queríamos
solicitar una aclaración del concepto militancia ya que en el documento puede
estar reflejado como contraposición al concepto de militancia en partidos políticos.
·
Siguiendo este mismo punto,
otras matizaciones que se comentan son en cuanto a la pedagogía de la
experiencia que no aparece recogida, siendo además un elemento muy importante
dentro de nuestra metodología, y habiendo otras ponencias anteriores que si lo
contemplan.
·
Como comentario en este apartado
se constata que aunque el trabajo con las chavalas y los chavales es
prioritario, en el documento deberían aparecer también otras dimensiones
importantes, la sociedad y las amas y los aitas.
Aportaciones
Escoltes de Menorca - MSC
Creemos
que hay mucha diferencia de contenido en las tres ponencias, parece que no se
explicó de la misma manera a las tres personas que debían trabajar los temas.
En una, da por supuesto que el libro “Escultismo para los nuevos tiempos”
está desfasado por los cambios sociales que se han producido desde que se
escribió y otra da como ejemplo el modelo de persona scout, extraído del mismo
libro.
Hemos
encontrado muy interesantes las tres ponencias... a pesar que alguna ha sido más
pesada que otra. Nos ha servido mucho para debatir dentro de nuestra asociación
aspectos que se deberían tener máS en cuenta y otros para abrirnos los ojos.
En
el grupo, ¿Estimulamos la creatividad, nos acostumbramos a pensar más allá
de los límites, a liberarnos de las rutinas, las palabras, las ideas y las
imágenes preconcebidas?
E.
Diocesano:
Nos gusta e intentamos ser creativos pero pecamos en:
-
La comodidad
-
Las rutinas
La
creatividad dentro de la iglesia es más difícil y estamos dispuestos a seguir
luchando.
A.E.
Ángel Ruiz i Pablo: El eje
de la fe se aplica de manera vivencial, se adapta la liturgia a los niños y niñas.
De todos modos muchas veces las celebraciones van un poco desligadas del
resto de actividades que podamos hacer en una excursión, ya que es el
consiliario y/o animador de la fe quien lo prepara y en esta preparación no
participan los monitores encargados del resto de actividades. Los monitores en
general no tenemos la formación necesaria sobre el eje d la fe, hay una falta
de integración. Se piensa que este eje es propio exclusivamente del consiliario
y/o animador de la fe.
A.E
Sant Bartomeu: El escultismo
no es una catequesis, hacemos educación no formal y por lo tanto todas las
actividades están dentro del mismo ámbito. No se nombra exactamente lo que
dice el evangelio si no que inculcamos las acciones evangelizadoras. Cuando
hacemos excursiones y promesas, cada uno intenta ser creativo.
A.E.
Sant Climent:
Nos cuesta ir juntos con los grupos parroquiales. Solo nos juntamos para hacer
cosas puntuales.
El
consiliario tiene que ir detrás nuestro para que preparemos cosas (si tiene que
venir para una celebración, no tenemos en cuenta que podemos preparar una cruz,
un altar, unas oraciones, unas flores...) y en cambio si hacemos un juego ya
tenemos en cuenta todo lo que hay que preparar. Tal vez esto puede estar
provocado por la figura del consiliario y/o animador de la fe, es el único eje
que tiene una figura específica y tal vez eso haga que nos relajemos un poco más
en este tema. También depende mucho de cada monitor, de cómo vive su fe, si no
la vive con los niños y niñas queda forzado (si un monitor no se lo cree, como
puede explicarlo?). Cada uno da la abundancia que tiene en el corazón.
En
el grupo, ¿Cómo trabajamos la capacidad oculta de la gratuidad? ¿Practicamos
el dar sin esperar recompensa?
E.
Diocesano:
Trabajamos la gratuidad discretamente con:
-
El ejemplo
-
La ilusión / entusiasmo
-
...
Se
tiene que potenciar la satisfacción propia de hacer las cosas bien hechas.
No
esperamos recompensa por nuestra tarea, pero alegra recibirla.
A.E.
Ángel Ruiz i Pablo: En
principio se intenta vivir la gratuidad. Procurando ayudar a la gente que nos lo
pide (hacer un servicio como pintar una pared, llevar lo que sea a una persona
mayor que está sola y no tiene recursos económicos). A veces superamos
nuestras posibilidades.
A.E
Sant Bartomeu: Los niños y
niñas viven su gratuidad, la respiran ya que los monitores son el primer
ejemplo de gratuidad. Es cierto que cuando hacen extrajobs, buscan su
recompensa, pero a la vez hacen un servicio, a la hora de escoger un extrajob no
solo se mira el dinero, si no también a quien damos servicio. La recompensa es
el trabajo bien hecho.
En
el grupo. ¿Cómo buscamos la comunidad, a la vez que rehuimos la
dependencia?
E.
Diocesano: Tenemos que buscar la comunidad y rehusar la dependencia. Estar en
comunidad sin renunciar a lo nuestro. Con un equilibrio mutuo. Creando espacios
comunes, espacios de relación, de encuentro, aprender de los otros, espacios
para compartir experiencias ... (feedback).
A.E.
Ángel Ruiz i Pablo: Sabemos
que formamos parte de un conjunto, somos scouts y estamos comprometidos. En
algunas ocasiones nos falta diálogo entre los monitores, a veces no somos
suficientemente sinceros. Los puntos de vista diferentes, a veces, en vez de
complementarnos, son discrepantes. Nos consideramos libres dentro del grupo. A
pesar de todo no siempre llegamos a un consenso real, pero somos amigos y esto
hace que lo aclaremos. Cuesta mucho llevar un grupo que trabaja.
A.E
Sant Bartomeu:
Trabajando en equipo es cuando encontramos continuidad en la comunidad.
A.E.
Sant Climent: Primero somos
personas, después grupo. Somos un grupo, no vivimos aislados.
En
el grupo, ¿Cómo compartimos la fe entre personas con diferentes culturas
religiosas?
E.
Diocesano: Creemos que la
pregunta no está bien planteada, a pesar que la responderemos desde dos
posturas, no sabemos si la pregunta hace referencia al carácter interreligioso
o a la manera de vivir la fe:
-
Las culturas religiosas las compartimos porque cada uno vive la fe a su
manera (manera de vivir la fe)
-
Las diferencias religiosas no las hemos encontrado, tampoco lo hemos ido
a buscar (carácter interreligioso).
A.E.
Ángel Ruiz i Pablo:
Inculcamos, respetamos y siempre sabemos que somos un movimiento educativo católico.
Se propone, no se impone. Se admiten niños y niñas no católicos, por lo que
algunas veces se ha tenido que recordar que también ellos deben respetar las
actividades organizadas directamente hacia este eje de fe.
A.E.
Sant Bartomeu: No es nuestra realidad tener que compartir diferentes culturas
dentro del grupo.
-
Nos podemos encontrar que si un niño un poco “lider” dentro del
grupo es contrario a algunas cosas, todo el grupo vaya en contra, tener una
persona que no cree condiciona un poco. Sobretodo siempre tenemos en cuenta la
educación integral de la persona.
Se
dan pocos casos de otras religiones pero si de gente que no cree, pero antes de
entrar en el Grupo Scout, saben bien donde van.
5. 6. 7. ¿Qué
quitarías y/o añadirías al texto? ¿Falta algo de interés? ¿Cómo se te
ocurre mejorar la propuesta?
E.
Diocesano:
-
Se podría definir el papel que tiene la mujer dentro de la Iglesia
-
Redacción muy clara y fácil de entender
-
Tiene un buen proceso histórico
-
Nos ha sorprendido que se incluya el tema de la sexualidad dentro de una
ponencia de iglesia.
A.E
Sant Bartomeu: Sobre el tema
de la sexualidad, la Iglesia debería concretar más. Ordenar a casados y tener
libertad en la sexualidad, hoy son cosas que la Iglesia debería tolerar. Antes
se decía que la sexualidad era negativa. Deberían ser más claros también con
el papel de la mujer dentro de la Iglesia. Se debería definir el lugar que le
corresponde.
La
ponencia debería añadir que si se quiere transmitir la fe, hay que vivirla.
Remarcar que la ponencia es muy alentadora, tiene un lenguaje sencillo, ojalá que la Iglesia tuviera esta imagen.
Aportaciones
Scouts Católicos de Murcia
Para
comenzar diremos que en nuestro grupo trabajamos la opción fe tanto a nivel de
niños/as y jóvenes dentro del marco que ofrece el escultismo como método
educativo integral de desarrollo personal y grupal, como a nivel de educadores a
través de la animación de los proyectos personales de vida aunque somos
conscientes de que en referencia a nuestros educandos deberíamos trabajar mas
el aspecto globalizador de la fe.
Creemos
que educar en al fe es educar en la sabiduría y en la libertad preparándonos
para recibir a Jesús
limpios, de una forma tolerante y con respeto hacia la diversidad de
entender y vivir la experiencia religiosa de todos y cada uno de los miembros de
nuestro grupo.
Estimular en la creatividad es abrir una puerta segura a dicha experiencia.
Es
nuestro deseo que este aspecto forme parte
de nuestro estilo y talante como
grupo y aunque a nivel de educadores es una apuesta segura deseamos trasmitirlo
a nuestros educandos con mayor efectividad. Romper rutinas e imágenes
preconcebidas es un objetivo constante a conseguir.
No
podemos por otra parte, dejar de preguntarnos si como educadores somos realmente
promotores de la creatividad en nuestro grupo y es este elemento de duda lejos
de perturbarnos, el que nos mantiene alerta frente a este reto.
En
el Grupo Scout Loyola pensamos que la calidad de la experiencia religiosa que
viven nuestros niños/as y jóvenes esta profundamente relacionada con nuestra evolución como
comunidad de adultos.
Transmitimos
lo que vivimos y al margen del
momento en que cada uno se encuentre dentro de su experiencia
nos definimos como buscadores. Esta es nuestra aptitud.
Somos
educadores en la fe sin limitar ni encasillar este concepto.
En
el grupo, ¿Cómo trabajamos la capacidad oculta de la gratuidad? ¿Practicamos
el dar sin esperar recompensa?
La
gratuidad es algo que se respira en nuestro grupo y los chavales lo perciben.
Era algo inherente al educador, no ha nacido aquí.
Por
otro lado debería redefinir el concepto "sin espera recompensa". Es
idealizantemente frívolo decir que un scout, en este caso un educador scout, no
recibe algún tipo de gratificación en relación a la labor que desempeña .
Obviamente no recibimos recompensa material alguna, pero también es cierto que
el trabajo desarrollado día a día con los chavales, apreciar sus logros y avances, saber
que el esfuerzo comienza a dar sus frutos, nos convierte en adictos
irreversibles a las recompensas del espíritu.
Nuestro
esfuerzo de silenciar la gratuidad que emana de todo esto pasa por reconocer el
peligro que supone el orgullo y la autocomplacencia ante el trabajo bien
realizado. El Grupo Scout Loyola desea asumir como parte de su estilo la
modestia y el austero deseo de servir a los demás.
En
el grupo. ¿Cómo buscamos la comunidad, a la vez que rehuimos la
dependencia?
Buscamos
la comunidad a través de las relaciones interpersonales sinceras basadas en el
respeto, capacidad de empatizar, y en el reconocimiento de las necesidades
individuales sin que en ningún momento se vulnere la independencia personal del
educador. Su opción de servicio es el mejor referente
de esa independencia.
Por
otro lado pensamos que este estado pasa por un proceso de maduración individual
y es aquí donde la comunidad
realiza una labor inestimable como grupo referencial en el marco de un proyecto
educativo común.
Para
nosotros es vital, incluso para la misma subsistencia del propio grupo, que
aquellos adultos que llegan por primera vez a nuestra comunidad consigan una
integración plena de vivencia y trabajo. Esto lo logramos sobre todo, desde un
cambio de aptitud en los gestos y las formas, y potenciado las actividades para
educadores de cualquier tipo.
Valoramos
y cuidamos los espacios, los "buenos lugares", que mantengan y
propicien una comunidad con fundamento y base.
Evitamos
por un lado, que las experiencias vividas ya entre nosotros se conviertan en un
obstáculo para dicha integración, y por
otro, que el trabajo con niños/as y jóvenes no nos sature hasta el extremo de
olvidar que, al margen de la labor educativa desarrollada el verdadero sustento
del grupo son sus educadores. No deseamos que nuestra comunidad se convierta en
un mero equipo de gestión.
La
herramienta que utilizamos para el crecimiento personal y comunitario es el "Proyecto
Personal de Vida". Con él, pretendemos que a través de experiencias
grupales se sinteticen conclusiones y posturas individuales. Es un marco
experiencial para crecer como personas. No es un trabajo individual es un
trabajo del individuo en la comunidad con continuidad e intensidad, evitando el
aparcelamiento que supone trabajar por separado, sin nexo de unión, o visión
global, cada uno de los ámbitos de desarrollo personal.
En
el grupo, ¿Cómo compartimos la fe entre personas con diferentes culturas
religiosas?
Compartimos
nuestra fe desde la reprocidad, desde la óptica de que sumando la experiencia
personal de cualquier miembro de nuestro grupo a la propia nos acercamos mas a
la Verdad. Desarrollando aptitudes de bondad nos hacemos personas mas bella.
Debemos
evitar que la experiencia personal de fe de todos nuestros miembros quede
reducida a un abanico mas o menos amplio de actividades puntuales desarrolladas
dentro del propio grupo.
Animamos
a la participación en acciones que afines a nuestro estilo, estimulen la
evolución de nuestra percepción trascendental y activen una inercia de búsqueda
continua partiendo desde la realidad personal.
Potenciamos
y facilitamos los momentos para compartir experiencias y en
especial aquellas en las que el tema central es la relación con Dios y
la relación con los demás.
No
podemos evitar entender que animar en la fe solo puede suceder y entendiese cuando partimos desde
muchos puntos de vista; cuando nos acercamos a otras realidades. Al Padre
dejamos muchos puntos desde donde ver.
Aportaciones
Scouts d'Aragón - MSC
PREVIO-
Hemos tenido presentes las siguientes reflexiones:
·
Nos encontramos en una
sociedad en crisis con el hecho religioso.
·
Los jóvenes scouts nos
podemos sentir católicos, pero no como parte de la Iglesia.
·
Sentimos que la Iglesia no
da respuesta a nuestras inquietudes juveniles. Las respuestas que da la iglesia
se dirigen al orden de lo trascendente y a los jóvenes nos interesa lo práctico.
·
Hoy existe una gran
diversidad de modelos de fe, que influyen en los modelos de Iglesia. Así ser
católico no es sólo el ir a misa, depende de cada uno.
·
La Iglesia se ve como
inamovible. Muchas veces no se participa porque es difícil cambiarla.
·
Tenemos problemas con la
Iglesia como Institución.
·
Por nuestra parte tenemos la
ventaja de nuestra experiencia en las celebraciones scouts que nos ayudan a
sentir la Iglesia como cercana.
·
Tenemos percepción de una
Iglesia antigua, sin apoyo a los jóvenes, y así no evoluciona según la
sociedad. No gustan los cambios y cuesta evolucionar.
·
Todavía se nota en la
Iglesia la jerarquía y las clases respecto a laicos, religiosos, sacerdotes...
Se ve como un negocio, o un partido político.
·
No nos implicamos dentro de
la Iglesia para cambiarla porque cuesta.
1.
En el grupo, ¿estimulamos la creatividad, nos acostumbramos a pensar más allá
de los límites, a liberarnos de las rutinas, las palabras, las ideas y las imágenes
preconcebidas?
Nos resulta muy difícil ser creativos, y solemos ir a lo fácil, educar desde una oración, un acto comunitario...
Solemos acudir a ideas preconcebida y nos
cuesta salir de una oración o de una actividad previamente establecida, a veces
por rutina, respeto o desconocimiento no salimos. A veces, la causa es la
improvisación.
Nos
gustaría vivir una fe divertida, dinámica, plural en la que cada uno es
protagonista. Intentamos cambiar y nos quedamos en la rutina. Y cuando surge
algo bonito no lo escribimos, nos quejamos de falta de recursos, pero no
aprovechamos las evaluaciones para retroalimentarnos y mejorar. Tenemos que
movernos como grupo más y conocer y participar más con otros grupos
cristianos.
Percibimos
que es la opción menos integrada y que más cuesta vivir con los chavales.
En
el grupo, ¿Cómo trabajamos la capacidad oculta de la gratuidad? ¿Practicamos
el dar sin esperar recompensa?
Los
animadores vivimos la gratuidad de nuestro tiempo y vida entregados. Lo
compartimos con los padres y se tiene conciencia, pero no sabemos comunicárselo
a los chavales.
Con
los chavales podemos educar desde los retos y pistas, con quedarnos satisfechos
del trabajo bien hecho o de la buena acción sin esperar recompensa. Por eso
cuidar la entrega de insignias no como un premio, sino como un signo del
progreso personal.
Si
que intentamos practicar el dar sin esperar recompensa como actitud de servicio
en la comunidad, en el grupo scout, el barrio, la parroquia, el pueblo... Sobre
todo en las acciones que salimos hacia fuera, aunque habría que iluminarlo.
En
el grupo. ¿Cómo buscamos la comunidad, a la vez que rehuimos la
dependencia?
Educamos
desde la experiencia de la vida en pequeños grupos.
Nuestra
experiencia de kraal que comparte la vida, que se reúne no sólo para trabajar
sino que compartimos nuestras vidas nos ayuda a construir comunidad. Aunque en
otros grupos no se vive, y ni se plantea. Otros plantean como reto el vivir en
grupo frente al individualismo, crear nuestra pequeña comunidad dentro de la
parroquia.
En
el grupo, ¿Cómo compartimos la fe entre personas con diferentes culturas
religiosas?
Normalmente
no tenemos muchas experiencias de otras religiones.
Hay
sitios donde no se ha dado el caso. A veces se ha acogido a una o varias
personas de otra religión en nuestros grupos, se les respeta pero se aclara
donde estamos. Se les respetan las costumbres y el no participar en actos de fe.
Si
que tenemos la experiencia de trabajar con distintas sensibilidades ante el
hecho religioso. Sobre todo las dudas se viven en las ramas adultas por las
grandes dudas que se viven.
5. 6. 7. ¿Qué
quitarías
y/o añadirías al texto? ¿Falta algo de interés? ¿Cómo se te ocurre mejorar la propuesta?
Aclarar
dos expresiones o quitarlas:
pg
5 último párrafo “no somos un movimiento de militantes, sino simplemente un
movimiento de educación”. A algunos les parece una expresión desafortunada,
que parece rebajar el compromiso y la identidad scout-católica, parece un
meteorito con el resto del texto que gusta.
pg
6 “pero somos jóvenes y no estamos preparados para vivir plenamente el
evangelio”. A muchas personas les cuesta vivir el evangelio, pero no por el
hecho de ser jóvenes. En cada fase de la vida se ha de vivir de acuerdo a su
momento, no es más perfecta la vivencia de un adulto que la de un niño, un
adolescente o un joven, sino que cada uno la vive de acuerdo con su situación
y circunstancias.
Habría
que concretar un poco lo de “espíritu scout” del punto de ser centinelas.
No caer en el peligro de ser una entelequia sin concretar, pura abstracción.
Concretar
también nuestra participación comunitaria en la Iglesia a nivel de vivencia,
de vida comunitaria, sacramentos, papel de la mujer, fraternidad... MSC debe
participar en los ámbitos posibles activamente y no esperar que la Iglesia se
transforme sola y se nos dé.
Señalar
de una forma más explicita la referencia a Jesús como modelo de persona y como
término de nuestra fe.
Falta
una referencia de cómo vivimos la fraternidad en nuestra comunidad cristiana,
especialmente con los más necesitados, con otros movimientos de Iglesia y como
repartimos nuestra realidad de Primer Mundo con los del Tercero. También como
la vivimos con el pueblo, si somos iglesia cercana, comprometida y real con su
tiempo...
© MSC - Movimiento Scout Católico 2003